Sé paciente con todo lo que no está resuelto en tu corazón e intenta amar las preguntas mismas, cual habitaciones cerradas o libros que han sido escritos en una lengua extranjera. El punto consiste en vivirlo todo. Vivir ahora las preguntas. Tal vez vivirás entonces gradualmente tu itinerario sin darte cuenta, hasta adentrarte en las preguntas algún lejano día.

Rilke.