Según el DRAE se denomina RECIPROCIDAD a la correspondencia mutua de una persona o cosa a otra.
Correspondencia mutua. Es decir, tú me das, yo te doy. Y/o viceversa.
Creo que "reciprocidad" es una palabra rara, es como una especie de minitrabalenguas, con aliteración de /r/ y /z/, incómodo, un poco, pero no muy feo, supongo. No es una palabra especialmente bonita, pero es sonora, expresiva. Y lo mejor que tiene, por supuesto, es su significado.
Yo quiero reciprocidad en mis relaciones personales. Y lucho por tenerla. Es cierto que muchas veces me encuentro en circunstancias en las que esa reciprocidad es inexistente, de tal manera que hay una situación de clara desigualdad (palabra fea en fondo y forma), y esas situaciones puedo soportarlas hasta cierto punto.
Pero cuando llega ese punto siento un pellizco en el costado que me hace retorcerme. Me siento de pronto importunada por el jodido pellizco. Cambio de postura, pero el pellizco sigue ahí, apretando. Quiero ignorarlo, actuar como si no estuviera oprimiendo cada vez más. Pero ahí está, cada vez más doloroso.
Ese punto, ese pellizco, es la llamada de atención: "Aquí no hay reciprocidad". Hay que cambiar de actitud. Entonces el pellizco se afloja hasta desaparecer... desaparecen también muchas otras cosas. Ya no me siento incómoda, aunque posiblemente me encuentre más lejos. O más cerca, según quién lo mire y cómo lo mire. Pero aparece lo que tiene que haber: reciprocidad.
La reciprocidad es bastante más difícil de analizar de lo que lo has hecho en este artículo.
Hay muchos tipos de reciprocidad, hay muchas medidas de reciprocidad, hay muchas percepciones de reciprocidad.
A lo mejor una persona da todo y cree que no recibe nada, cuando en realidad la situación de una persona le permite dar todo y la situación de la otra permite dar "en un principio" menos. Sin embargo es la situación de esta última persona lo que hace que ese poco que da sea incluso "más valioso" que el todo de la primera (que puede ser que no valore lo poco que se le da)
No sé si me explico bien.
Pero vamos... son gilipolleces, SI HAY PELLIZCO, A TOMÁ PORCULO.... Lo más importante es NO TENERLO !!!!
Sk 2 B _@_ö
totalmente de acuerdo contigo. hasta que no hay "reciprocidad" a la manera del otro, o a tu manera, el pellizco no desaparece.
aunque, no sé por qué no pegarle un pellizco directamente a la otra persona pero de verdad y sin contemplaciones (jo, k violenta me he levantado hoy...)
un beso
Y ¡cómo duele! La verdad es que no se me hubiera ocurrido mejor forma de describir esa sensación. Ojalá fuera tan fácil hacerse a la idea de esa falta de correspondencia y dejar de sentir ese apretón molesto. Pero supongo que es cuestión de tiempo que, al final, lo cura todo. Feliz día.
No tienes porqué sentir pellizcos en el corazón.... aunque a veces alguno chiquitín...¡no está mal!... nos hace sentir vivos.
¡Vale!.... lo confieso!..... soy un 10% masoca... y de vez en cuando me gusta sentir cierta dosis de dolor.....
Tambien soy un 20% lesbianilla.....¡asi que ten cuidado conmigo!... ja ja ja ja.... bueno. Realmente no es del todo cierto..... solo me gustan las tias mu wenorras y los tios muy wenorros. Es un curioso tipo de bisexualidad...¿verdad?.
Se que sabes que recíprocamente nos leemos aunque estemos sin tiempo, ¡eso no es recíproco!... tu tienes más!!! o al menos me da esa sensación a mi.
Siempre tengo la sensación de que el resto de los mortales tiene más tiempo que yo para hacer cosas... y no me llega...... y tengo unas ojeras que parezco una yoncorra, nisiquiera el quitaojeras de talika hace lo suficiente.......
¡ayyyyy! (suspiro largo y prolongado....)
menos mal que me quedan los semáforos para ir descansando entre uno y otro.....!!!!
Pues que sepas, que en el día de los amorcitos...... tu eres alguien especial para mi.
Besiños y abrazos.
Caracolo, la situación que me planteas no es un problema de reciprocidad, es un problema de la percepción de una de las personas. Si hay "correspondencia" mutua, independiente de que uno lo dé "todo" (lo cual es excesivo) y el otro dé "menos". No se trata de medir "cuánto" se da, sino cómo y qué, supongo. No es que en esos casos no haya reciprocidad, es un problema de percepción de las cosas.
Yo tampoco sé si me explico.
Me recuerda esto a los "robos de energía", que desaparecen cuando el que siente que le están robando la energía pone en evidencia la situación y el parásito deja de hacerlo.
En fin, eso que lo mejor es no sentir el pellizco.
Un beso
Sariuska, lo de pellizcar al otro podría ser efectivo, y una hostia bien dá también XD
Un beso (sin violencia, jaja)
Pei, sí es reciprocidad lo nuestro. No se trata de que uno tenga más o menos tiempo que el otro, o que dé más o menos. Es lo que le he dicho al Caracolo, creo que no es cuestión del cuánto, sino del cómo y del qué. También hay problemas de percepción. Yo trato de ser lo más objetiva posible: si yo doy, sea mucho o poco y recibo menos de lo que doy, no hay reciprocidad, pero repito, no me refiero a la cantidad, sino a la calidad de lo que se da.
Tú también eres alguien especial para mí Pei, pero sin cosas raras eh, que yo soy 90% heterosesuá... por cierto, yo estoy buenorra que te cagas, o sea.... XD
Un beso guapa
Lebiram, gracias por entrar por aquí. Yo creo que pasaría del tema si tuviera que hacerme a la idea de que tiene que existir esa falta de correspondencia. Si existe yo la puedo hacer desaparecer dejando de hacer aquello por lo que no soy correspondida. No es fácil, pero es más difícil seguir permaneciendo en esa situación de desigualdad.
Un beso
Estoy a punto de largarme a sacar los pelos y demás torturas...(estoy por dormirme allí mismo) pero vi que andabas por ahí y no me he resistido.
Mi madre tiene una perra llamada Yuli, que es Jichi quien la cuida realmente. Ella es "la segurata" del finds que tiene mi madre en la aldea (con finca y todo).
Lo de Ringo a ver si se le pasa. Mi hermana tiene dos yorkshires... y el macho "Krilin" no paraba todo el día de querer tirarse a "Noah" y al final le tuvieron que dar unas pastillas equivalentes al bromuro pero en canino. Es una historia muy rara, porque krilin es un perrito epileptico...¡si! tiene que tomar luminaletas para que no le den esos ataques. Mi hermanísima compró a Noa para "perpetuar" la especie y de momento cada vez que se pone el celo.... se llevan al pobre krilin a casa de fina (mi madre) a joderse y aguantarse..(como la mayor parte de los humanos).
En casa de mis padres hubo un pastor alemán enorme "Rocky"... que según me cuentan (cuando me casé tenía solo 3 meses) se "tiraba" literalmente a la osita de isabel.
Ja ja ja ja ja.....¡ya se que estás wenorra!..... ya se te ve!..... (no te preocupes que habrá intento de secuestro cangrejil....je je je je...) y lo de las lentillas.... te juro que cuando me las ponga... me sacaré una foto para que veais la pinta de "lurpia" o "algo peor"... que tengo.. juas juas juas...
Es un capricho tonto...¡lo se!... pero sabes......? estaba un poco harta de los ojos color cocacola... y nunca los he visto tan bonitos como cuando me probé las lentillas y me quedé con el mío propio...je je je je...(lo se....! tmb soy una incoherente) pero tengo que probar el otro color al menos un mes para estar segura de que el que me gusta es el mío...¿¿??? Besosss.. me piro....!
Pei, eres genial.
Un beso superapretao
Cuando escribes estos post siempre me sorprendes. No es fácil resumirte en el comentario que coincido contigo (coincidir, también es una bonita palabra) en algunos aspectos a la par que creo que otros aspectos están analizados de una manera, digamos, liviana. Pero claro, en realidad el tiempo y el espacio de un blog acaban por ser finitivos, y tratar todos los pequeños matices de un concepto que implica la interacción de dos humanos entre sí nunca fue fácil.
Para apaliar el pellizco hay infinitos remedios. Uno de ellos es ofrecer y exigir claridad para construir las baldosas amarillas que faltan en ese camino de doble sentido que es de la reciprocidad. Otro remedio es ir al cine y hartarse de palomitas :)
Si, entiendo esa liviandad a la que aludes. Yo la he notado. Parece que soy un poco simple. Sin embargo, después de haberlo pensado mucho, esa liviandad no es más que simplicidad. Creo. No sé.
Por otro lado, esa claridad que se puede ofrecer y exigir está claro que se ha ofrecido y exigido una vez que surge el pellizco. Bueno, al menos en mi caso, que yo clara, clara, clara... yo soy clarísisisima
Así que, cuando ya no hay nada más que hacer y el pellizco es especialmente jodido, mejor un cine y palomitas.
Un bechito