Si pudiera escucharte aunque sólo fuera un momento.
No una larga conversación, como aquéllas, de horas que parecían minutos. (El sol caía y nosotros seguíamos hablando).

No eso.
Sólo un momento.
Sólo para recordar tu voz, porque me falla la memoria, y quiero reproducirla con los ojos cerrados. Pero no puedo. No sale. Es como si se hubiera ido.

Sólo necesito despertarla aquí dentro.
Oírte.

Es como haberme quedado sorda.
Lo oigo todo y no oigo nada, porque tu voz se está desvaneciendo dentro de mi mente.

No la reconozco.

Se va, implacable. Se aleja.

* * * *

Y si pudiera por un minuto tener tus ojos, reconocerme en ellos.
Sólo un momento.
Para saber que sigo viva.

Me he vuelto loca y no lo sé.
Ciega y sorda. No me hallo.

Tu voz. Tus ojos...