Noche de San Juan
Cuando Tere y yo decidimos embarcarnos en la tarea de organizar el viaje de fin de estudios de bachillerato para el próximo curso, no sabíamos que iba a ser tan duro, porque hay muchísimas cosas que organizar y mucho trabajo (y suerte que está ella que es una todoterreno que puede con todo), pero tampoco sabíamos que íbamos a tener ratos tan buenos y tan divertidos.
Nuestra primera barra, la de San Juan, nos tuvo "pringadas" más horas que a nadie, el turno más largo estaba claro que era el nuestro, pero no nos importó, porque lo disfrutamos muchísimo. Otra cosa es la pasta que saquemos, que lo sabremos a lo largo de esta semana, cuando se hayan echado cuentas.
Juan Alberto es otro todoterreno, y tanto le daba despachar tiquets como recoger vasos, que en eso es un gran experto.
Esta foto es una interpretación muy libre del ying-yang que formábamos ambas sitas con nuestras respectivas camisetas.
Juan Alberto se hizo amigo de una caja de cartón y se convirtió en The man in the box.
Los chupitos de tequila tuvieron más éxito del que nos imaginábamos.
Le dio tiempo hasta de poner un huevo, jajajajaja, Juan Alberto, ere un crá!!
(Ahí están mis niñas)
Desde la casa de Mcgiver, que era donde llevábamos la recaudación, se escuchaba la orquesta que animaba la fiesta, y en una ocasión nos pilló allí Areta Franklin, y J. A. no pudo resistir la tentación de coger lo más parecido que vio a un micrófono y dar rienda suelta a su arte...
A las 7 de mañana, sólo pudimos ver amanecer, comernos un croasán y bebernos un batido de chocolate.
Hasta la próxima, que es ya mismo...
Besos a todos, espero que agarremos un buen pellizco. Tere, el remojón de pies de anoche en la playa hay que repetirlo con un mojito en Cancún o donde seaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!

Astracán dijo
¡Que buen rollo hay en tu instituto! jejeje ya no quedan muchos así, suerte tienes joia!
25 Junio 2007 | 01:56 AM