EL RECUERDO
Cuando recordamos a alguien, ¿recordamos sus ojos, su sonrisa? ¿Recordamos nítidamente su cara como si la imagen de nuestro recuerdo fuera una fotografía?
Yo me asusto mucho cuando pienso en alguien y su rostro se muestra sólo insinuado, nebuloso, sin contornos, sin detalles.
Cierro los ojos y trato de evocar alguna escena. Entonces también tengo que recordar su voz, el sonido de su risa. Y también me asusto cuando ese sonido no llega nítido ni perfecto.
Después me doy cuenta de que lo que más recuerdo de una persona, en principio, no son sus ojos, su sonrisa o su voz. Recuerdo momentos mágicos, palabras, emociones intensísimas que se renuevan con la memoria. Recuerdo su manera de ser y de estar ahí, conmigo. Mi manera de ser y de estar ahí, con él.
Cuando me embarco en esos viajes, su mirada, su risa, su voz, aparecen poco a poco; sus manos y su boca toman vida en mi pensamiento. Y pronto, ahí está, otra vez, recreado en mi mente y en mi alma, ante mí. Y ya sólo puedo abrazarle.
Don Juan Ramón lo expresó mucho mejor que yo:
EL RECUERDO
II
1
¿No te vayas, recuerdo, no te vayas!
¡Rostro, no te deshagas, así,
como la muerte!
¡Seguid mirándome, ojos grandes, fijos,
como un momento me mirasteis!
¡Labios, sonreídme,
como me sonreísteis un momento!
2
¡Ay, frente mía, apriétate;
no dejes que se esparza
su forma fuera de su continente!
¡Oprime su sonrisa y su mirar,
hasta dejarlas hechas vida mía interna!
3
¡Aunque me olvide de mí mismo;
aunque tome mi rostro, de sentirlo tanto,
la forma de su rostro:
aunque yo sea ella,
aunque se pierda en ella mi estructura!—
y4
¡Oh recuerdo, sé yo!
¡Tú —ella— sé recuerdo todo y solo, para siempre;
recuerdo que me mire y me sonría
en la nada:
recuerdo, vida con mi vida,
hecho eterno borrándome, borrándome!
(…)
ignacio dijo
Que bueno. Si puedes enviamelo entero. Mi mail es ignaciopl91@gmail.com. Gracias y disfruta con el futurismo.
Filippo
1 Agosto 2009 | 10:09 PM